El Instrumento Maravilloso
Era el año 2450 en un planeta llamado Tierra. Hace mucho tiempo dominada por los Humanos, también llamados hombres, los únicos que piensan entre todos los seres nombrados como mamíferos.
Su computador le informaba sobre los sucesos que alguna vez ocurrieron en ese planeta, y que en toda la galaxia ya habían olvidado. Contemplaba con detenimiento cada objeto, por que necesitaba encontrar un tipo de mineral para poder reflejar los rayos que habitualmente llegaban a su planeta. A causa de una estrella gigantesca denominada “Sol”, (Cierto parecido con el nombre de la estrella principal que se encuentra en nuestra constelación es pura coincidencia quizás era de la misma galaxia.) y que en tiempos cercanos al de ahora había comenzado a sufrir desprendimientos de rayos que caían a la velocidad de meteoritos pero no eran destructibles como aquellos productos espaciales anteriormente nombrados.
Entró en una habitación de cuatro paredes que los humanos llamaban cuarto o casa, con un letrero en la parte superior que decía algo parecido a “Casa de los espejos”,
-es un idioma muy raro, tal vez a de haber sido de los pobladores después de los humanos - decía el extraterrestre en su mente. Movió la cabeza consecutivamente hacia todos los lados y vio la misma cosa. Así que decidió acercarse a uno para probar que era, para mala fortuna su computador comenzó a fallar y no pudo identificar el instrumento que se ubicaba en aquel interior.
Parado ahí estaba viendo aquel instrumento era semiredondo, reflejaba la luz de los focos de la nave que se colaban por la ventana, era bello y casi blanco, comenzó a hacerse la idea de que quizás este insignificante aparato lo ayudaría para salvar a su planeta, llevaba alrededor adornos de flores que al paso de la destrucción de ese planeta habían sido olvidadas.
En su entorno había cosas iguales a esa pero de diferentes tamaños y con otro tipo de adornos, eran casi lo mismo nada más que cada uno hacia diferente cosa.
Caminó hacia uno bastante grande, lo contempló y le gustó, entonces sonrió y el instrumento le contestó de la misma manera, le saludó con el tentáculo el extraterrestre y le respondió saludándolo el aparato, lo miró fijamente y el resultado fue el mismo una contestación consecutiva de movimientos tal como el personaje los hacia. Alzó su extremidad superior derecha a la altura de su cara el extraterrestre llamado Ja-Vi, acercó a su oído un pequeño microaudifono e hizo una anotación diciendo “La cosa recién encontrada, si es un instrumento o aparato no lo sé, pero lo que sea es maravilloso, se puede comunicar con nosotros en forma de señas, así que intentare dar un gran paso comunicándome con el, haber si de alguna u otra manera responde”.
Se volvió quedando frente al instrumento, respiró hondo, pero la manera de respirar fue muy abstracta, alivio su garganta de algún sonido raro que le pudiera salir, y dijo –hola ¿Cómo te llamas?- vio el instrumento, observó que se le movían los labios pero de su boca ningún ruido salía. Le reclamo de mala forma al instrumento pero aquel de igual manera se le movió los labios pero no salía ni una palabra de su boca.
Su mente y su cuerpo no se habían dado cuenta pero el instrumento tenia su misma imagen, su misma cara, hasta su misma vestimenta era raro para un ser que parece ser muy antiguo.
Le seguía hablando, pero no le contestaba tal era ya su sensibilidad que por su mente pasaba cualquier idea para hacerse de aquel instrumento; lo acariciaría, lo abrazaría, lo mordería demostrándole cariño creyendo él que lo que se encontraba alrededor del aparato era como la piel de cualquier ser vivo, y es que por gracia de la ironía su demostración de enojo para ellos era sensibilizar por que en su planeta no conocen la palabra enojo, furia o ira. Así siguió varias horas mirándolo fijamente buscando un punto débil como el que todos tienen, llegó al límite su afectividad, su color grisáceo paso a ser un color plateado como cuando están en época de apareamiento, meditó unas palabras por que así como estaba sensibilizado sentía miedo al querer demostrar su cariño a aquello que ni siquiera sabia que poder tenia, tal fue su amor que abrazo al aparato, con tal fuerza lo abrazaba que el aparato se quebró lentamente parte por parte, se partía al igual en pedacitos mucho más pequeños y como si el infortunio de lo que pasaba a su mundo lo siguiera, se le clavo un pedazo en una de las pocas partes venosas de su viscoso cuerpo, huía la “Alegría” lentamente, por desgracia no tenia ninguna sustancia sicatrizadora o alguna cosa para detener el escape de su “Alegría”, por su mente pasaron sus recuerdos, las clases de historia Terrana que eran su afán, la vez en que conoció a su mujer, cuando vio por primera vez la cara grisácea de su primogénito, cuando se inscribió en las expediciones a la Tierra para los graduados en la materia, recordó también cuando aterrizo en ella y vio toda la destrucción que habían hecho y que esa misma fue la que los llevo a la extinción de cualquier ser vivo, su mente regreso al momento en el que nos encontrábamos y así el extraterrestre exhaló su último suspiro.
Su computadora por el golpe de la caída volvió a funcionar y comenzó a registrar todo el suceso, sacó cálculos y mucho más. Llegó a la conclusión de que aquel instrumento que el extraterrestre había llamado maravilloso era un simple espejo y que aquel lugar era “La casa de los espejos” que en algún tiempo sirvió para diversión de los Terranos.
FIN.
Atte:Anonimonius
“Larga vida y prosperidad”…
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